Las fotografías del interior de esta casa las tiene que «contemplar» el lector a través de la lectura atenta del artículo de Miguel Fernández Sola: el corresponsal del periódico de la época que escribió sobre el banquete de boda celebrado en la casa el día 12 de octubre de 1906
A principios del siglo XX
A principios del siglo XX (desde comienzos de 1906) vivía, en la casa principal de la Plaza de Alfonso XIII (a la que todo el mundo seguía llamando Placeta de los Maza), Concepción Carreño de la Cuadra. Una señora distinguida que había nacido en Huéscar, pero que vivió durante mucho tiempo en Murcia, en Linares y en Madrid. Al instalarse en Huéscar, iluminó la vida social de nuestra localidad de las modas elegantes (para la época) de las grandes ciudades. Tenía «alucinados» a los oscenses: familia, amigos, conocidos, trabajadores…
El corresponsal de Huéscar para el Diario El Defensor de Granada, que era Miguel Fernández Sola, (de 30 años, que había estudiado Derecho, y era también Secretario del Ayuntamiento), se muestra en estos escritos como un periodista culto, observador y simpático.
Mercedes laguna González (Revista De Lectio)

Los Sánchez Carreño y la casa de la Placeta de Maza

Los Carreño de Huéscar se unirán a los de La Cuadra, a través del matrimonio de Manuel Carreño Peralta con Amalia de la Cuadra Carrasco. Serán padres y ascendientes de personajes importantes, como el diputado a Cortes José Carreño de la Cuadra, y ascendientes de los Sánchez Carreño, a través del matrimonio de Dolores Carreño de la Cuadra con el propietario y regidor de Orce, Juan Manuel Sánchez de la Torre, el gran propietario que adquirió —siendo su administrador— al duque de Abrantes la Alcazaba de las siete Torres de Orce.
La otra hija de Manuel Carreño y Amalia de La Cuadra fue Concepción Carreño de la Cuadra, que heredó a principios del siglo XX la casa de la Placeta de Maza que había adquirido su padre. Concha Carreño estaba casada entonces, en segundas nupcias, con el empresario de Linares José María López Montes.
Los Sánchez Carreño entroncarán con los López Carbonero en 1907, tras la boda de Juan Manuel Sánchez Carreño (hijo de Juan Manuel Sánchez de la Torre y de Dolores Carreño) con María López Lefebvre (la hija de Pedro López Carbonero)[1].
Manuel Carreño Peralta había adquirido propiedades históricas de la ciudad provenientes de los Maza: una élite de escribanos y regidores, asentada en Huéscar desde el siglo XVI[2].
[1] Para el estudio de los López Carbonero, se puede ver Mercedes Laguna y Ramón Gómez. Titulados universitarios de Huéscar. La saga de los López Carbonero. Granada, Torres Editores, 2022.
[2] Los primeros miembros de esta familia fueron administradores del Duque de Alba.
Mercedes Laguna González
Del libro Casas, tierras e industria en la comarca de Huéscar…

Boda en 1906: María López Lefebvre y Juan Manuel Sánchez Carreño



Periódico el Defensor de Granada. 13 de octubre de 1906
NOTICIAS DE HUÉSCAR
Ayer se celebró en esta ciudad el enlace del joven abogado D. Juan Manuel Sánchez Carreño, hijo del exdiputado provincial del mismo nombre, con la bellísima señorita Dª María López Lefebvre, hija del registrador de la propiedad, D. Pedro López Carbonero.
La ceremonia tuvo lugar ante un numeroso público, en el Sagrario de la parroquia de Santa María, penetrando en ella los novios y comitiva por la puerta mayor, a los acordes de una marcha nupcial. (Distinciones ambas sin precedentes en esta población).
Apadrinaron a los contrayentes el padre del novio y la tía del mismo, doña Concepción Carreño de la Cuadra de Montes Montes.
Bendijo la unión el párroco D. Victoriano Vera; y terminado el acto, dirigiose la comitiva a la casa de la madrina, en cuyo domicilio debía tener lugar un espléndido banquete.
Entre los numerosos invitados, figuraban el alcalde, D. Joaquín Fernández Iriarte, el juez de instrucción, don Deogracias de la Guardia, el juez municipal, D. Conrado Iriarte, el primer teniente jefe de la línea de Guardia civil, D. Isidro Torres Soto, y el arcipreste párroco ya citado.
El bello sexo estaba representado por distinguidas y elegantes señoritas, de cuyas toilettes no me ocupo por falta de espacio y por no disponer de la discreta pluma del célebre revistero de los salones Montecristo.
La novia vestía el clásico traje y velo blanco, y la indispensable corona de azahar. Su belleza fue justamente alabada por todos los invitados e inmenso público que presenció la ceremonia.
La casa de la madrina, Dª Concepción Carreño, es un edificio antiguo y extenso, que encierra bellezas arquitectónicas acumuladas por los nobles hijodalgos de aquella época. Inspirada su simpática moradora en el exquisito gusto que la distingue, la presentó engalanada con flores, luces y objetos caprichosos, desde el patio de entrada hasta los salones y el comedor.
En este, especialmente, había un verdadero derroche de arte y riqueza. Las cadenas de la inmensa lámpara central eran guirnaldas de azahar, azucenas y rosas blancas, que se enlazaban pendientes de los muros.El artesonado antiguo pretendía lucir sus magníficos rosetones de madera esculpida, compitiendo con las flores y aventajándolas, sino en belleza y perfumes, en estabilidad.

Artesonado labrado del siglo XVI. Es un fragmento del que luce restaurado en el Teatro Oscense, antiguo convento de Santo Domingo. Lo presentamos aquí, a falta de una fotografía del artesonado del comedor de la casa de la Placeta de Maza. Recordemos que -como nos ha explicado el historiador oscense, Jesús Daniel Laguna Reche- los Maza construyeron y ornamentaron una de las capillas del convento de Santo Domingo, la de San Gregorio,
La mesa, cubierta de abundantes y ricos fiambres, pastas y dulces, llamó justamente la atención de los invitados, por el exquisito gusto con que fue presentada.
A la hora de descorchar el champagne, se pronunciaron brindis por D. Juan Marín Guerrero de la Plaza, D. Pedro López Carbonero, D. Joaquín Fernández Iriarte y D. Ramón F. Pla (Fernández Pla) [sacerdote], haciendo todos votos por la felicidad de los novios.
Yo, desde las columnas de El Defensor, envío también mi entusiasta enhorabuena a los recién casados, a sus padres y a la madrina, Dª Concepción Carreño.
Miguel Fernández Sola
Huéscar, 13 de octubre de 1906
[Parece que la boda fue el día 12 de octubre de 1906]


Los cortijos que fueran de los Maza
Fueron heredados por los sucesores de Concepción Carreño de la Cuadra. En concreto, por los descendientes de Juan Manuel Sánchez Carreño (hijo de su hermana Dolores) y María López Lefebvre

Fotografía de Rafael Gómez Martínez, 2018


