Editado por el De Lectio. Revista

Ramón Gómez Laguna


Profesor de Secundaria (Geografía e Historia)


Colaborador de la sección de Historia de la Revista De Lectio.


Forma parte del equipo de colaboradores del Proyecto «Recuperar la historia. Crónicas desde el presente».


Los últimos coletazos del Imperialismo:

La política exterior británica en Oriente Próximo al final de la Primera Guerra Mundial

(En prensa)



I Conversaciones contemporáneas. 27 de abril, 2017

Facultad de Filosofía y Letras. UGR. Departamento de Historia contemporánea

Participación en las Jornadas de Historia contemporánea de la UGR con la comunicación: «La política exterior británica en Oriente Próximo al final de la Primera Guerra Mundial».



Imperialismo, Guerra y Revolución.

Unidad Didáctica. 4º de ESO



La construcción del estado alemán: el II Reich

De la unificación de Alemania a la caída de Bismarck (1870-1890)

Archivo Universitario de Granada

Fondo del Archivo Universitario de Granada


Jefa de servicio:

Rosario Jiménez Vela.

Archiveros:

Pilar Martínez- Osorio.

Carmen Domínguez.

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Jesús Daniel Laguna Reche

Jesús Daniel Laguna Reche



Director de la sección de Historia de la Revista De Lectio.



Forma parte del equipo de colaboradores del Proyecto «Recuperar la historia. Crónicas desde el presente».



Antología de un poeta olvidado
Bruno Portillo y Portillo (1855-1935)

Bruno Portillo y Portillo escribió poesía a lo largo de más de sesenta años. Sus versos, alejados de los gustos que imperaban en los círculos eruditos de su tiempo, pasaron casi inadvertidos y apenas cosecharon unos escasos y modestos reconocimientos públicos…


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Entradas



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Mercedes Laguna González

Profesora de Lengua y Literatura. Asesora de formación del CEP de Baza



Artículo en el libro Crítica y hermenéutica. Perspectivas filosóficas, literarias y sociales.

«La crítica filosófica en la escritura del tiempo de Paul Ricoeur».

Mercedes Laguna


Artículo:

Recuperar la historia. Francisca Bustos Jiménez, 1913-1944 (1ª parte).

Mercedes Laguna González

Revista Péndulo

LAGUNA GONZÁLEZ, M. “Recuperar la historia de Francisca Bustos. Primera parte, 1913-1944”. Péndulo. Papeles de Bastitania, (2018-2019), 19 y 20, pp. 331-359.

José Luis Fernández Valdivieso

Universidad de Granada

Página de José Luis Fernández Valdivieso en Academia.edu


El señorío de Huéscar a través de sus documentos. Estudio y catálogo del Archivo municipal (1498-1540).

José Luis Fernández Valdivieso.

Editorial: Universidad de Granada, 2010.


Los Balboa. Poder, familia y patrimonio en Huéscar. Siglos XVI y XVII. Estudio, documentación y descripción del archivo familiar.

José Luis Fernández Valdivieso y Rafael Mª Girón Pascual

Editorial: Asociación Cultural Raigadas. Huéscar, 2013.

Julián Pablo Díaz López

Grupo de investigación Surclío

Universidad de Almería

Página de Julián Pablo Díaz López en Dialnet

Nobles, vasallos y negociación fiscal. Las concordias de Huéscar en el siglo XVI


Campesinos, nobles y mercaderes. Huéscar y el Reino de Granada en los siglos XVI y XVII.

Julián Pablo Díaz López, ed.

Edición: Ayuntamiento de Huéscar, 2005


Territorio e Historia en el antiguo oriente granadino

Julián Pablo Díaz López y Andrés Sánchez Picón, eds.

Editorial: Universidad de Granada, 2017.


La biblioteca del licenciado Juan Gregorio de Olivares (1657) en Huéscar.

Julián Pablo Díaz López

Péndulo. Papeles de Bastitania, ISSN 1138-686X, Nº. 9, 2008, págs. 165-206

Rafael María Girón Pascual


Universidad de Córdoba


Las Indias de Génova. Mercaderes genoveses en el Reino de Granada

Rafael Mª Girón Pascual.

Tesis Doctoral. Universidad de Granada, 2012.


Los Balboa. Poder, familia y patrimonio en Huéscar. Siglos XVI y XVII. Estudio, documentación y descripción del archivo familiar.

Rafael Mª Girón Pascual y José Luis Fernández Valdivieso

Editorial: Asociación Cultural Raigadas. Huéscar, 2013.


Comercio y poder. Mercaderes genoveses en el sureste de Castilla durante los siglos XVI y XVII.

Rafael Mª Girón Pascual

Editorial: Universidad de Valladolid, 2020.


Página de Rafael María Girón Pascual en la Universidad de Córdoba.

Página del Máter de Genealogía, Herádica y Archivos. UCO

Página de Rafael Mª Girón en Dialnet

Página de Rafael Mª Girón en Academia.edu

Era del tiempo la estación florida

 

«Era del tiempo la estación florida»

Guía de lectura de Góngora. Soledades

Mercedes Laguna González

Más Guías y estudios sobre Góngora

Próximamente:

Página con estudios de las Soledades y poemas a partir de esta obra de Góngora:

Estudiosos que escriben sobre las Soledades de Góngora

Poetas que escriben sus Soledades, siguiendo, “como peregrinos”, los pasos de Góngora.

La Soledad (incompleta) de García Lorca.

 

Próximamente:

Guía sobre la Fábula de Polifemo y Galatea.

Número de la Revista Minerva Educativa coordinado con ComunicA:

Programa de la Consejería de Educación. J. Andalucía

Antonio Suárez. «Mujeres en la cultura, en la ciencia, en la educación»

MUJERES EN LA CULTURA, EN LA CIENCIA Y EN LA EDUCACIÓN

Antonio Suárez

Director del CEP de Baza

Hemos querido aprovechar la proximidad del Día Internacional de la Mujer para presentar este conjunto de… ideas, de recursos que el profesorado puede integrar dentro del aula y dar respuesta a esta demanda que nos hace la sociedad de hoy en día, como es preparar a las nuevas generaciones para el final de la brecha social entre el hombre y la mujer; el logro definitivo de la igualdad más absoluta entre un hombre y una mujer. Y queremos hacerlo bajo el título Mujeres en la cultura, en la ciencia y en la educación. Esta iniciativa nace con el objetivo de incorporar la perspectiva de género al proceso de enseñanza-aprendizaje. Y lo queremos hacer en dos escenarios distintos pero complementarios.

El primero es depurando la imagen de las grandes mujeres que presentamos al alumnado del sesgo de género que puedan tener. La mayoría de estas grandes mujeres que aparecen en la historia, en la literatura, en el arte, en la ciencia han luchado por la igualdad, han tenido que competir en un mundo masculino, y probablemente hayan tenido que ser mucho mejor que cualquier hombre para destacar en su campo; sin embargo, la imagen que trasladamos de ellas, su veracidad, la fiabilidad del personaje, en muchas ocasiones está construida desde una perspectiva masculina que no es sensible a determinados detalles.

Para entenderlo mejor podemos analizar la imagen de Santa Teresa que ofrecemos al alumnado. Estamos ante una mujer del Renacimiento, que debería ser reflejo de su época; un tiempo en el que se empieza a respirar libertad, aunque aparezca la Inquisición; a confiar en la razón, aunque se viva en la fe; donde se inicia el pensamiento crítico, aunque aparezca la autocensura. Como decía Ortega y Gasset es una época de crisis donde lo nuevo y lo viejo se cruzan: “Por un lado es persistencia en la vida medieval… y por otro es germinación oscura de vida nueva”, o recuperando a Pico de la Mirandola “Se está en la divisoria de dos mundos, de dos formas de vida y el individuo va y viene de la una a la otra”.

Y sin embargo, si revisamos la imagen que aparece de ella en nuestros libros de texto, es marcadamente una imagen del medievo. Si cogemos cualquier manual de literatura, de hoy en día, puede recoger cosas como las siguientes: cultivó la poesía lírica religiosa, en la que aparecen sus trances místicos, los éxtasis místicos de Santa Teresa y donde crea un ambiente ascético que es el que preside su Orden de las Carmelitas Descalzas; alude a algunas de sus obras, como Camino de perfección, Las Moradas… A ello añade algunos fragmentos para comentar y finalmente nos dice que su vida fue una guía espiritual, un ejemplo de pobreza, de obediencia, de humildad, de mortificación, e incluso de enfermedad.

Nosotros como decentes, nos formamos con esta imagen, la seguimos encontrando en nuestros manuales y seguimos trasladándola a la siguiente generación acríticamente. Pero, qué es lo que sucede si rascamos un poco bajo esa biografía desde la perspectiva de género. Pues, que probablemente encontremos la imagen de una mujer renacentista, de una mujer de su tiempo. Eso sucede cuando es la mujer la que incorpora su perspectiva a la historia, a la literatura, al arte… Por ejemplo, Josefina Molina, con la ayuda de Carmen Martín Gaite, elaboran el guion de la serie Teresa de Jesús, protagonizada por Concha Velasco en los ochenta. Fruto de la investigación que hacen sobre el personaje, publican una biografía que titulan Santa Teresa en el umbral de la hoguera, donde aparece como una reformadora, enfrentándose al poder masculino dentro de la Iglesia, a la misma Inquisición y reivindicando un espacio para la mujer dentro de la misma.

Espido Freire, otra escritora que ha recreado su vida últimamente en Para vos nací; un mes con Teresa de Jesús, resalta de ella, sobre todo, su labor reformadora y luchadora por la expansión y mejora de la sanidad y la educación.

Y Anna Flotats nos descubre una Santa Teresa que lanza un grito al mundo del Renacimiento, un grito de una mujer desesperada, de una mujer que está luchando por revindicar su lugar en un mundo masculino, batallando por la independencia de la mujer dentro de la Iglesia, combatiendo porque las monjas no tuviesen a un prior al frente del convento, no estuviesen sometidas a un hombre dentro de sus palomarcicos, como ella llamaba a los conventos de su Orden. Ella consiguió que hubiera madres superioras en sus conventos y que fuesen elegidas cada tres años. Estamos asistiendo a toda una revolución democrática dentro de la Iglesia Católica.

Un grito de una mujer que confía en el conocimiento como forma de crecimiento personal, cuando acusa a los sacerdotes de ser malos cristianos que se dedican a destruir la lectura, a retirar, a prohibir los libros en los conventos, para mantener a la mujer religiosa en la ignorancia.

Un grito que irrumpe en el Renacimiento, superando el contexto religioso, reivindicando la condición femenina y la dignidad de la mujer en toda la sociedad, cuando proclama que “el mundo nos tiene acorraladas”.

Cuando a la imagen que nos ofrece la historiografía tradicional, incorporamos los datos que nos aporta la perspectiva de género lanzada sobre el pasado, es cuando tenemos ya el retrato de una mujer del Renacimiento que viene y va desde una forma de vida vieja a una nueva forma de entender el mundo.

Queremos sensibilizar al docente de la necesidad de hacer esta relectura del pasado desde la perspectiva de género, para trasladar a las futuras generaciones un universo conceptual donde la igualdad entre hombres y mujeres sea sostenible.

 Y esa misma perspectiva de género nos lleva a mirar a nuestro entorno más cercano, a las mujeres que nos rodean, con las que convivimos cada día, que han tenido que enfrentarse, día a día, a esta sociedad masculinizada en la que hemos vivido a lo largo del pasado siglo XX. La mayoría de las veces han luchado por encontrar su hueco, su lugar en el mundo por alcanzar su realización personal, y ese camino las ha llevado a estar, muchas veces, solas en un mundo de hombres, a tener que reivindicarse, a cambiar roles de género, a conquistar derechos, a poner en juego su dignidad personal a cada paso. Han dado así pequeños saltos cuantitativos que finalmente han supuesto un logro cualitativo para la mujer. Estas mujeres de barrio, estas mujeres de pueblo que han ido conquistando paso a paso pequeñas cuotas de libertad son, como decía Bertolt Brecht, las imprescindibles y son las que queremos empezar a presentar, a visibilizar en los entornos educativos con el fin de proporcionar mujeres espejo a las siguientes generaciones.

Tres son las actividades que hemos planificado para dar respuesta a este segundo escenario: dos conferencias destacando los proyectos vitales de Dª. Braulia Ramos en Baza y Dª Paquita Bustos en Huéscar abiertas a la comunidad educativa y la tercera que aquí presentamos, la exposición RETRATOS DE CONCEPTO.

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

Ramón Puertas. «Dª Paquita en la historia del IES La Sagra»

Doña Paquita Bustos en la historia del IES La Sagra

Ramón Puertas

Director del IES La Sagra

Buenas tardes. Bienvenidos y bienvenidas  a este acto con el que el CEP de Baza, el ayuntamiento de Huéscar, los centros de enseñanza de Huéscar, además de  familiares, compañeros y amigos, nos hemos reunido para rendir un merecido homenaje, a título póstumo a Dª Mª Francisca Bustos Jiménez.

Mujer valiente, decidida, inteligente, comprometida, generosa y muy trabajadora,  adelantada a lo que era común en las mujeres de su época; licenciada en Farmacia y en Ciencias (sección Químicas) maestra de enseñanza primaria y profesora de matemáticas, directora del Colegio Natalio Rivas, y directora (delegada del instituto) de nuestro centro cuando funcionaba como sección delegada del instituto Padre Suárez. Maestra y profesora vocacional, que disfrutó con su trabajo y que supo transmitir su  entusiasmo y su buen hacer a las distintas promociones de niños y niñas que a lo largo de tantos años, casi 50 años dedicada a la enseñanza, (1934-1983, desde 1944 en Huéscar) pasaron por sus aulas.

Una parte de la trayectoria  como docente de Dª Paquita Bustos ha estado muy ligada al IES la Sagra desde sus orígenes, concretamente desde el año 1960 hasta el año 1983.

En 1960, después de publicarse en el BOE, el decreto, por el que se regulaba la creación de colegios libres adoptados, que eran centros de enseñanzas medias (Bachillerato) dependientes de otros institutos, el entonces alcalde de Huéscar Claudio Penalva, pensó que la creación de un colegio libre adoptado, sería muy beneficioso para la localidad y para su comarca, de manera que se completara la instrucción primaria con el bachillerato, y así dar salida al posible alumnado hacia la universidad.

El Colegio libre adoptado fue inaugurado el 12 de octubre de 1960, ese primer año, comienza funcionando provisionalmente en los locales cedidos por la Escuela de Artes  Aplicadas y Oficios Artísticos para las clases de la mañana (los niños), y por el Grupo Escolar  Natalio Rivas, a partir de las cinco de la tarde (para las niñas).

En el curso 1961-62 las clases se imparten en la calle Morote, en el antiguo cuartel de la guardia civil, donde actualmente se encuentra la escuela de Arte, y allí permanecería el Colegio Libre Adoptado, y después sección delegada, hasta la construcción del nuevo edificio en su actual ubicación.

Este Colegio Libre Adoptado de Enseñanza Media de Grado Elemental, depende académica y administrativamente del Instituto Nacional de Enseñanza Media “Padre Suárez” de Granada. En su creación dispone de dos cátedras, una de la sección de Ciencias y otra de letras, que serían desempeñadas en su origen por Dª Francisca Bustos y por Dª Mercedes de Abajo respectivamente.

El siguiente paso en la consolidación de la enseñanza media en nuestra comarca fue el constituirse en Sección Delegada de Instituto Nacional de Enseñanzas Medias. En 1965, inicia su actividad como Sección delegada de Enseñanza Media de Huéscar, adscrita al instituto Padre Suarez, sin dirección propia y del que dependía administrativamente. La dirección del centro, la ostentaba el Delegado del Instituto, uno de los profesores, que representaba a la dirección del Padre Suarez y ostentaba la jefatura de estudios.

En septiembre de 1965, después de 5 años de provisionalidad, se inauguró el edificio actual, gracias a la contribución del ayuntamiento de Huéscar, padres del alumnado y otras personas de la localidad.

En 1970, La ley General de Educación, transformará a todos los centros de Enseñanza Media en Institutos Nacionales de Bachillerato. En el curso 1970-71,  adquiere plena autonomía y entidad propia, independizándose del Instituto Padre Suarez. Con la democracia pasa a denominarse Instituto de Bachillerato. Cambia la estructura del bachillerato que pasa del bachillerato elemental, bachillerato superior, preu y prueba de madurez,  al BUP, el COU y la selectividad.

Se extinguió con la implantación de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo de España (LOGSE) de 1990. ​ Desapareció definitivamente en el año 2000.

Con la llegada de la LOGSE, pasó de denominarse Instituto de Bachillerato a Instituto de Educación Secundaria (IES) y cambia de nuevo la estructura de las enseñanzas, de manera que con los cursos 7º y 8º de la EGB, junto con los dos primeros cursos del BUP, se crea la ESO, mientras que el 3º de BUP y el COU se transforman en los dos cursos de bachillerato actuales.

Para terminar mi intervención un recuerdo especial para los compañeros/as que han trabajado en este centro y que ya no se encuentran entre nosotros, además de para Doña Paquita Bustos, un recuerdo para Manuel Fernández Santaella, Alodía Martínez Soriano, Rafael Díaz Jiménez, Gema Pastor Gutiérrez, Julio Carrera Conde, Gonzalo Pulido Castillo, Dolores Martínez, Ascensión Gómez Martínez y Manuel Gallardo Zafra.

También unas palabras de agradecimiento y de reconocimiento; de agradecimiento al CEP DE BAZA, a su director, Antonio Suarez, y particularmente a su asesora Mercedes Laguna, por la organización de este homenaje y por haber elegido nuestro centro para su celebración; de reconocimiento para Dª Soledad Álvarez,  por su compromiso y generosidad con nuestro centro y  por su esfuerzo para poder estar con nosotros en este homenaje.  También mi agradecimiento para José Antonio Fernández, Gregorio Martínez y Rafael Mª Salido, antiguos profesores de este centro que han querido acompañarnos en este acto.

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

Mª Carmen Nieto. Desde el Centro de la Mujer de Huéscar

 Desde el Centro Municipal de Información a la Mujer

Mª Carmen Nieto

Buenas tardes a todas y todos los presentes.

En primer lugar, agradecer al Centro de Profesorado de Baza y en su persona a Mercedes Laguna, la invitación al Centro Municipal de Información a la Mujer de Huéscar para formar parte en este acto de reconocimiento a Dª Francisca Bustos.

A nivel técnico trasladar, que hoy, es personalmente un día difícil para estar aquí, ya que a nivel internacional se han paralizado las agendas de muchas mujeres y de muchas instituciones que trabajamos en temas de igualdad para llevar a cabo precisamente hoy, reivindicaciones sobre la invisibilización de las mujeres.

Pero por otro lado no queríamos perder la oportunidad de compartir este reconocimiento a una mujer de nuestro pueblo.

Desde el Centro de la Mujer, llevamos 21 años aplicando las políticas de igualdad que el Excmo. Ayuntamiento de Huéscar pone en marcha para paliar las desigualdades de género, porque a lo largo de la historia, como ya se ha hablado aquí, las mujeres hemos tenido que demostrar doblemente nuestra valía, hemos ocupado espacios como ciudadanas de segunda, sin ser reconocidas ni valoradas.

Todavía hoy en el siglo XXI las mujeres seguimos estando situadas en una posición desigual a nuestros compañeros, fruto de un sistema patriarcal.

Por ello desde el inicio del trabajo en el Centro de la Mujer, en el año 1997, tanto mis compañeras como yo hemos tenido como objetivo principal hacer visible a las mujeres de nuestro pueblo, fomentando los nombres de las calles con mujeres importantes en nuestra historia, realizando la entrega de los reconocimientos de acciones por la igualdad a mujeres e instituciones que se suman a esta lucha, programando, diseñando y planificando una formación en género, creando la escuela permanente de formación en temas de igualdad etc. Porque lo que no se ve ni conoce, ni se reconoce, y así ha estado el logro de las mujeres en la historia: INVISIBLE.

Así aprovechando este pequeño espacio que hoy se nos ha brindado queremos reconocer al CEP esta iniciativa de crear cuadernos que permitan conocer la historia de las mujeres de nuestros pueblos, como en este caso la de nuestra vecina oscense FRANCISCA BUSTOS, conocer su trayectoria, su lucha por llevar a cabo sus deseos, inquietudes, sueños, logros y sobretodo permitir  que el tiempo no borre la memoria y la historia de Francisca, sino que permita al alumnado  y a la sociedad general, seguir conociendo  y trabajando la misma.

Porque la historia se ha encargado de no hacer visibles a las mujeres y sus logros, de que no conozcamos su trabajo, por eso ahora es un buen momento para borrar esa trayectoria y crear una nueva desde el género, porque no fue fácil ser una mujer maestra y directora en un espacio patriarcal, porque seguro no fue fácil romper estereotipos sexistas y avanzar hacia sus objetivos como mujer formada.

Recoger toda esa información en este cuaderno que el CEP pone a nuestra disposición, es un paso más hacia delante, hacia una sociedad más justa e igualitaria, donde las mujeres ocupemos también nuestro espacio en la historia y dejemos nuestra huella.

Gracias por su atención.

Mari Carmen Nieto Romero. Trabajadora Social

Técnica para la Igualdad en Participación y Dinamización

Centro Municipal de Información a la Mujer de Huéscar

 

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

 

Mercedes Laguna. «Un relato para recordar»

Relato para recordar

Mercedes Laguna González

 Los relatos y la poesía, la filosofía y la literatura son útiles para recuperar la historia, como son necesarios los números irracionales para entender la matemática del mundo

 

Doña Paquita Bustos

En Huéscar, en la segunda mitad del siglo XX, todo el mundo sabía quién era doña Paquita; así, sin apellido, sin referencias de profesión. Aunque, si queríamos ser precisos, nos referíamos a ella como doña Paquita Bustos. Y en el ámbito de la vida de la ciudad de Huéscar, por supuesto, no decíamos doña Paquita, la de la Farmacia, sino que era la farmacia la que tomaba el nombre de esta mujer fuerte y emprendedora: la farmacia de doña Paquita (así denominábamos, incluso, la botica de las cuevas (la del Barrio Nuevo), cuyo titular era, en realidad, su marido, don Antonio Iriarte.

Nuestra profesora de Matemáticas

Para entender el presente de una ciudad y su comarca -y, de paso, de esta manera, comprendernos a nosotros mismos- hemos de utilizar varias perspectivas, escuchar varios puntos de vista, como vamos a hacer hoy: aproximarnos desde distintos puntos de la circunferencia, estableciendo radios de búsqueda y aproximación para intentar descubrir qué hay en el centro, cómo era el centro que atraviesa el eje de la esfera.

Dos imágenes para adentrarnos en la historia, a modo de Stargate efectiva (puerta de las estrellas aparentemente irracional), necesitada de recuperación, pero real, si nos concentramos y fijamos la atención.

Primera imagen: un llano por donde se camina con paso lento y confiado, con el sonido de los álamos y sus hojas. Una visión, con el recuerdo del tacto del agua transparente hasta hacer brillar las piedras pequeñas y las caracolas negras, estiradas, diminutas. Aparentemente, una imagen habitual de aquellos años 70, como las clases diarias en el Instituto. Pero, nada más lejos de la normalidad lógica, por las circunstancias y la situación, cada día en las clases de segunda enseñanza en un pueblo al pie de la Sagra. (Nosotros nos creíamos que tener un instituto era algo normal, como los árboles del parque).

Delante de la pradera asequible y llana que suponían los estudios de bachillerato, que requerían esfuerzo y tesón (desde los diez años con los que entraban algunos), delante -o detrás, según se mire- de aquella extensión abierta, llena de futuro para los primeros bachilleres elementales, se abría un foso como vórtice vacío, que atraía hacia el abismo: aquel foso era la falta de oportunidades. Nosotros, sin embargo, sí tuvimos esas posibilidades que ofrecía la educación.

De hecho, yo no sabía, cuando comencé 5º (y don Rafael Díaz nos habló -entusiasmado- de la nueva etapa -el nuevo peldaño- que estrenábamos), que el Bachillerato superior había comenzado en Huéscar solo un año antes.

Los adolescentes de la década de los setenta no éramos capaces de darnos cuenta de la situación privilegiada que habíamos recibido, como resultado de un tesón y un trabajo continuado que comenzó puntualmente en 1960 (con el CLA y las becas PIO), y que tuvo su origen mucho antes.

En toda esta historia, la persona de Francisca Bustos tuvo un papel protagonista, cuyo objetivo último siempre fue el del servicio y la consecución de oportunidades para las gentes de Huéscar. Las niñas, sobre todo. Aunque nunca discriminó ni en un sentido ni en otro, doña Paquita siempre estuvo atenta a la necesidad de ofrecer oportunidades reales: veía el potencial en su presente gris, se le iluminaba el futuro porque creía en él, y actuaba en consecuencia. Por eso, mucho antes de aprobar las oposiciones al cuerpo de directores -y de pasar un largo año, lejos de sus cuatro hijos en Cuevas de Almanzora-, ya en los años 40, doña Paquita iba de casa en casa haciendo tutorías personalizadas, a domicilio, para ofrecer una oportunidad a las niñas que podían estudiar y tener un futuro distinto, para levantar el pueblo y hacerlo progresar.

Se encontraba con la tozudez y el recelo de los padres que necesitaban a sus hijas para trabajar en casa, para ayudar en el negocio familiar. En muchos casos, no lo consiguió, no obstante, aquellas niñas quedaron impresionadas de por vida: la semilla de la necesidad de formarse, de aprender, de adquirir cultura, quedó bien sembrada en ellas, en la raíz profunda -en medio de aquel invierno, crudo y terrible que supuso la posguerra. Se les quedó marcada para siempre la impronta indeleble -imborrable- de la prioridad: lo primero, en cuanto haya oportunidad, son los estudios. “Todo lo que se aprende en algún momento de la vida nos servirá para algo. Lo que no se aprende, desde luego, no sirve para nada”. Eran sus palabras que hoy nos llegan a través del recuerdo, en la visión y el tacto del agua transparente.

Segunda imagen: doña Paquita caminando con paso corto y rápido, vestida de negro (a veces, con un toque blanco), hacia el instituto o hacia el Natalio. Desde la farmacia, atravesando la plaza que la vio en sus distintas formas, desde antes de la suscripción popular para edificar el quiosco -dos veces-. Pasando de madre a maestra y profesora en pocos segundos, y, a la inversa. Mente privilegiada que puso a disposición de sus alumnas primero, en las escuelas y en el Natalio, de sus estudiantes de Bachillerato, después. Corazón inmenso -aunque transparente- solo parecía mostrarse en la superficie algunas veces, pero siempre estaba operativo. Alguien de esta sala me habló -hace poco- de sus lágrimas, un día, mientras hacían un examen de matemáticas.  El interior, como los ojos del Guadiana, a veces afloraba, y los alumnos lo valorábamos; como cuando nos repetía las palabras de su hermana Carmen estudiando en Granada: “qué bonito es el mes de mayo en Granada, sin exámenes, ¿cuándo llegará ese día?” Pero Carmen murió joven, sin tener mucho tiempo para pasear tranquila, cerca del Darro.

Mujer renacentista, más que interdisciplinar, transdisciplinar. En la farmacia, para las personas de Huéscar, desde los años 40, fue -casi- la consulta de un médico, la consejera familiar, la facilitadora de medicamentos que no se podían adquirir. Los conocimientos, en su mente, se imbricaban, conectados perfectamente, ofreciendo como resultado una sabiduría global y práctica. Ejemplo de racionalidad práctica, en cada ámbito de su vida.

Su marido, Antonio Iriarte -también farmacéutico- impulsó siempre su trayectoria profesional (la quiso y la admiró siempre, profundamente), se quedó con cuatro niños pequeños en casa, y al frente de la Farmacia, mientras doña Paquita completaba sus prácticas en Cuevas de Almanzora. Él fue quien la llevó a Madrid al Ministerio de Educación, a pedir las cien becas del PIO para Huéscar. Creía en sus capacidades, en su voluntad férrea y la ayudó a sacar lo mejor de sí misma, que era lo mejor para la ciudad y su comarca.

Doña Paquita, mujer fuerte, adelantada a su época, constructora de caminos, defensora de la justicia, pero, sobre todo, defensora de los becarios, la niña de sus ojos. Siempre, por encima de todo, su vocación de servicio. La vamos a contemplar hoy desde distintas perspectivas, para comprender la totalidad de la esfera.

La esfera de la profesora de quien aprendí a utilizar bien las fórmulas convenientes para cada caso, después de haber entendido, rigurosamente, el proceso de planteamiento y deducción.

 

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

Gregorio Mtez. Punzano. Valoración de la figura de doña Paquita en la historia del IES La Sagra

Valoración de la figura de doña Paquita Bustos

en la historia del IES La Sagra

Gregorio Martínez Punzano

Director del IES La Sagra de 1986-2011

 

 “Un profesor trabaja para la eternidad;  nadie puede predecir donde acabará su influencia”. (Henry B. Adams, historiador americano)

 

En primer lugar, buenas tardes a todos/as, a los compañeros/as de la mesa y al público en general. Además de que   quisiera agradecer a la organización de este acto la invitación que me han hecho para poder participar y aportar mi opinión sobre lo que ha representado y representa Dª. Paquita en la historia de este Centro.

Evidentemente, no se podrá contar la historia de este centro sin hablar de Dª. Paquita, que fue la que inició todos los trámites y papeleos para que el Ministerio en el año 60 autorizase la creación de un Centro Libre Asociado (CLA).

Fue una mujer adelantada para su época, tuvo intuición, no se arredraba ante nada ni ante nadie. En mi opinión, la Enseñanza del Antiguo Bachillerato en Huéscar se adelantó unos 8 o 10 años, con lo cual de no haber sido así, se hubiesen perdido unas 8 o 10 promociones de alumnos que no hubiesen podido estudiar en toda la comarca, que es lo que pasó en muchos pueblos de la categoría y las circunstancias de Huéscar. Sólo hubiesen estudiado los hijos de aquellas familias   que podían enviar a sus hijos a Centros de la Capital. Además, sembró las bases del que sería después el INB y actualmente el IES LA SAGRA.

 Yo creo que ella intuía la importancia que iba a tener para toda la comarca la implantación del Instituto aquí en Huéscar, pero no tanta como la que se ha demostrado a través del tiempo. Hay profesionales de todos los oficios y materias que han estudiado en este Instituto, entre ellos yo, y que están desarrollando, su labor, por muchos lugares de nuestra geografía en: Cajas de Ahorros, Alcaldías, Centro de Salud, Colegios, Ayuntamiento, Institutos, etc. que se han formado gracias a él y lo tienen como referencia por sus vivencias y la formación que recibieron en sus aulas.

Por otra parte, diré que en los años que he estado en la dirección del Centro, se han reunido unas 15 promociones de antiguos alumnos que se juntaban después de 25, 30 o 40 años, que hacía que habían acabado. He manejado actas, listados y demás datos y puedo afirmar que el 80% y en algunas promociones más, eran licenciados universitarios, profesionales liberales o empresarios. En resumen, todos triunfadores. Podemos decir sin ser petulantes que: “ESTOS SON LOS FRUTOS DE D ª. PAQUITA”.

También quisiera resaltar que tuve la suerte de haber sido alumno suyo (ella formaba parte del Tribunal de Ingreso al Bachillerato, que era obligatorio hacerlo), y al cabo del tiempo volví aquí como profesor de Matemáticas, siendo compañeros de Departamento, el trato, los consejos y las orientaciones que me dio fueron tan exquisitos y válidos que me marcaron para el resto de mi vida profesional.  Entre otras cosas transmitía, respeto, cariño, rigor, y seriedad. Jamás le escuché una voz más alta que otra, ni con alumnos ni profesores en mi etapa de jefe de Estudios.  Lo suyo era trabajar y ayudar a los demás a hacer nuestro trabajo.

En otro orden de cosas, diré que en la revista del 25 aniversario aparece un artículo de un antiguo alumno de los primeros años del Instituto que era de Galera y que actualmente es Catedrático de la Universidad de Granada. El artículo se titula “Mis impresiones y vivencias en el Instituto de Huéscar».  Entre otras cosas escribe lo siguiente: “La figura de doña Paquita Bustos, con las manos llenas de polvo de tiza de escribir tantas fórmulas como intentaba comunicarnos a través de la pizarra, me inspiraba voluntariedad y esfuerzo”.

En la misma revista del 25 aniversario, le pedí que contase la historia del Instituto, que nadie mejor que ella la iba a contar. Como siempre tan amable y colaboradora lo hizo y al final de dicho artículo formula un

“RUEGO Y UN DESEO:  Haced que este cuarto de siglo de existencia sea estímulo para que las actuales y sucesivas generaciones, que tanto provecho pueden obtener, se propongan y consigan que su nivel cultural y moral crezca indefinidamente, y que este bien, este don de Dios, sirva como centro cultural máximo de toda la comarca para irradiar a ésta valores positivos”.

Evidentemente ella se sentiría orgullosa de ver que su RUEGO y su DESEO se han cumplido con creces, y que el IES La Sagra ha sido y es un Centro donde se imparte Cultura y Conocimientos, además de que es un Centro de referencia a nivel provincial por su seriedad y trabajo bien hecho.

Quiero acabar con las palabras de un historiador americano Henry B. Adams que dice “Un profesor trabaja para la eternidad; nadie puede predecir donde acabará su influencia”.

Por tanto, la influencia que Dª Paquita ha tenido y tiene en la enseñanza de esta Comarca, no se puede medir. Es inconmensurable. Por eso creo que marcó una ÉPOCA.

MUCHAS GRACIAS.

GREGORIO MARTÍNEZ PUNZANO

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

 

 

Mª Dolores Iriarte. «Paquita Bustos, nuestra madre»

Paquita Bustos, nuestra madre

Mª Dolores, Mª Carmen y Paco Iriarte Bustos

 

Agradecimientos

Gracias al CEP de Baza por haber promovido este Acto en conmemoración de nuestra madre. Gracias a Mercedes Laguna por la dedicación atención y cariño que ha puesto en su organización, de ella partió la iniciativa y ha sido su principal artífice.

Gracias a todos los que habéis compartido el recuerdo de nuestra madre, contribuyendo a que siga viva en nuestra memoria y nuestros corazones. Gracias a todos los presentes por estar hoy aquí.

En vida de nuestra madre, el Ayuntamiento de Huéscar la nombró hija predilecta en el año 2001. Fue para ella un honor inesperado que recibió con alegría, una muestra de gratitud y reconocimiento por su labor educativa.

Hoy la conmemoramos para celebrar a las mujeres que con su esfuerzo, ánimo y entrega han iluminado nuestras vidas haciendo del mundo un lugar mejor.

 

La parábola de los talentos. Sus padres

Voy a comenzar recordando la parábola de los talentos, a la que nuestra madre hacía referencia con cierta frecuencia y que los que habéis sido alumnos suyos a lo mejor se la escuchasteis. Esta parábola viene a decir que nuestro deber es ejercitar nuestras capacidades, nuestros talentos, en las circunstancias que nos haya tocado vivir, para hacerlas crecer y que den fruto. Los talentos con los que mi madre vino al mundo fueron inteligencia, salud y el haber nacido en una familia inusual para la época.

Su padre un hombre lúcido, recto, con carácter, adelantado a su tiempo y comprometido con él, un libre pensador como se decía entonces. Su madre una mujer inteligente, buena, muy religiosa y con una mentalidad abierta e independiente. Ambos honestos, trabajadores y aunque en apariencia muy diferentes se respetaron y apoyaron durante toda su vida y estuvieron de acuerdo en la forma de educar a sus hijos.

Esta parábola aúna el talante comprometido y progresista de nuestro abuelo con el espíritu religioso de nuestra abuela, quizá por eso caló tan hondo en nuestra madre, orientando su vida diaria, su actividad docente e impulsando su compromiso ético con la enseñanza. Nuestra madre era consciente del privilegio que había tenido de poder estudiar, consideraba que había sido un bien para ella y creía que era justo que otros también tuviesen acceso a él, por lo que no dudó en tratar de conseguir mejoras en la enseñanza pública para la zona.

Queremos señalar que junto a este compromiso ético de hacer todo lo posible para contribuir al bien común, habitaba en ella un profundo espíritu religioso, un sentido trascendente de la vida, por lo que, además de aplicarse con voluntad a las tareas que emprendía, haciendo todo lo que estaba en sus manos, siempre imploraba la luz, la gracia, la inspiración pues sabía que estos son dones que solo cabe desearlos ya que están fuera del alcance de nuestra voluntad.

La relación con nuestro padre

También nos gustaría recordar a nuestro padre, gracias a él nuestra madre pudo desarrollar una actividad intensa fuera de la familia, pues siempre contó con su apoyo incondicional. Nuestro padre fue para ella un interlocutor atento con el que comentaba las incidencias diarias, un compañero con el que compartió las tareas familiares y las relativas a la farmacia y un cómplice que la ayudó a cumplir sus compromisos con la enseñanza, acompañándola cuando tenía que trasladarse para hacer gestiones y asumiendo con naturalidad tareas domésticas cuando era necesario. Nuestro padre tenía buen carácter, era muy trabajador y honesto, se admiraban mutuamente.

Su vocación docente

50 años dedicados a la enseñanza son una buena muestra de que amaba esta profesión. El que haya alumnos que la recuerden y que reconozcan que les abrió la puerta del estudio, que los alentó en su esfuerzo y que sea una referencia en su vida es también otra muestra de la generosidad y entusiasmo con los que se entregó a la tarea docente. Nosotros nunca la oímos quejarse y si alguna vez le flaqueó el ánimo, su sentido del deber le hacía cumplir rigurosamente sus obligaciones.

Enseñar era para ella una tarea que la revitalizaba, le daba qué pensar, la hacía sentirse útil. La desempeñaba con alegría. Por propia experiencia sabía que el esfuerzo continuado, la atención persistente, la perseverancia en el estudio dan siempre su fruto. A corto plazo puede manifestarse en la comprensión de un problema de matemáticas, en el descubrimiento de una solución, y aunque a veces esto no se logre, el ejercicio de la atención siempre tiene una influencia positiva en la formación de niños y jóvenes y dará su fruto, aunque sea tardíamente. Estar atentos era esencial para ella, “No os quiero en clase de cuerpo presente”, solía decir.

Pero este esfuerzo de atención que consiste en apartar de nuestra mente preocupaciones o distracciones para dejarla abierta y disponible al objeto de estudio requiere un ánimo tranquilo y alegre, por eso no era partidaria de los castigos ni de los métodos basados en “la letra con sangre entra”. Tampoco de muchos exámenes y controles, sino del trabajo atento del día a día. Tenía fe en esta práctica y como maestra trató de trasmitirla a sus alumnos y a nosotros, sus hijos, que también fuimos sus alumnos.

Por último, recordar

Su buena memoria. En el tiempo que fue directora del colegio Natalio Rivas, conoció a casi todas las familias de Huéscar y se sabía el nombre y los apellidos de cada una de las 300 niñas que entonces tenía el colegio.

Aunque imponía respeto, quizás por su clarividencia y rectitud, también era accesible y escuchaba a todos los que se acercaban a ella para hacerle una pregunta, pedirle consejo o para contarle su vida. Le gustaba conversar y no dejaba pasar las ocasiones que se le presentaban de hacerlo ya fuera con niños, jóvenes o mayores. 

Tenía gran capacidad de trabajo. Mi tía Mercedes de Abajo, con la que compartió la experiencia desde los inicios del CLA, pasando por la Sección Delegada hasta llegar al Instituto, me decía este verano que era incansable, quizás el entusiasmo con que trabajaba la hacía resistente al cansancio. (Quiero hacer notar que la implicación de mi tía Mercedes   fue decisiva para la concesión del CLA pues se requería la presencia de un Licenciado en Letras y otro en Ciencias y en aquel momento era la única Licenciada en Letras del pueblo).  El entusiasmo de nuestra madre hizo que otros muchos se unieran al proyecto de traer la Enseñanza Media a Huéscar y de hacerlo realidad, como es el caso de la profesora Soledad Álvarez que hoy nos acompaña.

Era valiente y no se rendía con facilidad. Fue una luchadora sin renunciar por ello a su condición de mujer: no solo por desempeñar las tareas y labores de las mujeres de su tiempo sino porque aportó su visión de mujer a las tareas públicas que asumió.

 

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

Reyes Egea. Doña Paquita: mi profesora de Matemáticas

Mi profesora de Matemáticas

Homenaje a Dª Francisca Bustos (08-03-2018)

Reyes Egea García

IES Alquivira (Huéscar)

Es para mí un honor en este 8 de marzo en el que se conmemora el día de la mujer, dedicar unas sentidas palabras (y digo sentidas porque no sólo salen de la memoria sino también de la emoción, en última instancia del corazón) a una mujer que por su ejemplo personal y profesional es el paradigma de mujer luchadora.

Como han dicho en la presentación, soy alumna de Doña Paquita (Doña Francisca Bustos cuando me refería a ella en casa) durante los cuatro cursos que permanecí en este Centro, tres cursos de BUP y COU, desde el año 1979 hasta 1983.

En este periodo de tiempo se fue conformando la opinión que de ella conservo y que es fruto de sucesos que quedaron grabados en mi retina de adolescente, siendo consciente en aquellos años que me encontraba ante una profesora distinta al resto de profesoras y de mujeres que conformaban mi vida.

Durante mi primer curso, doña Paquita se ausentó un tiempo para una operación, y recuerdo su incorporación en un corto espacio de tiempo, tras este incidente ya no recuerdo ninguna otra ausencia de mi profesora de Matemáticas.

Un día de enero, víspera de San Antón, había nevado y la acera de acceso al Centro estaba helada, los pocos alumnos que estábamos en el aula pensábamos que Doña Paquita no podría llegar al Centro (ella siempre lo hacía a pie); miramos entonces por la ventana y vimos el coche de su marido pararse frente a la puerta principal. Bajó sola del coche -entonces tendría doña Paquita unos 68 años-. Alguien tiró una carretilla, continuó andando sobre esa acera con hielo, hasta acceder al centro. Faltaba profesorado ese día y sobre todo faltaban muchos alumnos. Todos los que estamos aquí y la conocíamos sabemos que ese día, como no podía ser de otra manera, doña Paquita dio su clase.

Más tarde comprendí esa manera de actuar suya, cuando nos contó que se encontraba estudiando en la ciudad de Valencia al comenzar la guerra civil, al sonar las sirenas para acudir al refugio, ella se llevaba sus apuntes por si el tiempo de permanencia en él fuera muy largo, no quería perder su tiempo de estudio. Se colocaba debajo de la bombilla y allí continuaba trabajando.

Estos dos ejemplos retratan a una mujer excepcional, por su gran capacidad de trabajo, doña Francisca Bustos, cuando yo la conocí Profesora de Matemáticas del IES La Sagra, directora del Colegio Natalio Rivas, farmacéutica y esposa y madre.

Desde el primer curso, me pareció una mujer peculiar, diferente al resto de mujeres que conocía, era una MUJER DE CIENCIA, le apasionaban las matemáticas y recuerdo ya en 3º de BUP y COU cómo disfrutaba resolviendo problemas complejos en la pizarra; en aquella pizarra que no estaba adaptada a ella, recordemos su edad y que no era muy alta y por tanto sólo podía usar 1/3 de la misma. Recuerdo con cariño cómo terminaba un ejercicio en el ángulo inferior izquierdo de pizarra alta, con números muy pequeñitos. Lo más curioso es que a mí me ocurre igual, termino el ejercicio con números cada vez más pequeños y, cuando estoy atareada en ellos, ante mi clase, siempre menciono a mi profesora de Matemáticas, todos mis alumnos y mis alumnas me han escuchado infinidad de veces hablar de mi profesora de Matemáticas, doña Paquita.

También les digo cuando trabajamos en clase, mi profesora de Matemáticas nos decía:

“No basta con ser bueno, debemos ser buenos y rápidos”.

Esta frase siempre la decía en las pruebas escritas, esas que antes llamábamos exámenes.

Recuerdo una mujer apasionada por su trabajo. En aquellos momentos yo la admiraba como persona, pasado el tiempo he podido admirar a la mujer que fue y a la familia a la que pertenece, su padre y más tarde su marido vieron en ella grandes cualidades y propiciaron que pudiera desarrollar toda una vida profesional.

 Contó que había estudiado farmacia para agradar a sus padres; y con la humildad que caracteriza a las grandes personas, decía que obtener el título de farmacia no era mérito suyo, sino de su hermana, porque ella SÓLO tuvo que estudiar los apuntes que su hermana había confeccionado, como si estudiar no fuera esfuerzo para ella.

Me pareció muy interesante cuando un día nos comunicó que había asistido a un Congreso y que íbamos a ver la geometría con un enfoque diferente. Tenía los libros en su mano y nos dijo: “Como yo ya he leído estos libros los bajaré a la biblioteca, seguro que a otra persona les resultarán útiles”.

Y me pareció interesante primero porque continuaba actualizando conocimientos y segundo por su generosidad de dejar los libros en la biblioteca para que todos los pudiéramos utilizar.

Siempre he sentido que la Biblioteca tiene el corazón y algunos libros de Doña Paquita.

Agradezco enormemente haber tenido la suerte de que una mujer como ella estuviera tan cerca de mí durante mi formación académica y me trasmitiera el saber estar, el saber comportarse y el saber trabajar como lo hizo ella. Nos veía por igual tanto a los chicos como a las chicas, sin pretenderlo nos marcó un camino a las mujeres y a nuestras familias para continuar con nuestra formación en la rama de Ciencias, éramos un alumnado numeroso e ilusionado por acceder a la Universidad, además en los grupos de Ciencias había un alumnado significativamente femenino.

Pienso que lo que somos cada uno se lo debemos a cuantos nos han ido acompañando a lo largo de nuestra vida. Una profesora como doña Paquita, en mí dejó una gran huella.

Preparando este Homenaje he descubierto que mi profesora de mi Matemáticas era Química de formación. Este descubrimiento ha sido hermoso para mí que como ella estudié Ciencias Químicas y como ella soy profesora de Matemáticas.

Y repitiendo mi agradecimiento por haber sido invitada a este acto, espero haber sabido transmitir la admiración y cariño que siento por doña Francisca Bustos.

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5

 

Dª. Francisca Bustos, hija predilecta de Huéscar. José García Giralte

Dª Francisca Bustos, hija predilecta de Huéscar

José García Giralte

Alcade de la ciudad de Huéscar

El señor alcalde de Huéscar, D. José García Giralte, también fue alumno de doña Paquita, intervino en la clausura del homenaje subrayando la unanimidad que reinó en la corporación municipal cuando se nombró a Francisca Bustos hija predilecta de la ciudad de Huéscar, en el año 2001. Relató anécdotas ilustrativas, evocadoras y divertidas que transportaron a los asistentes a la época de la niñez, la adolescencia y la juventud, y que terminaron de cerrar el círculo que se había ofrecido -a modo de radios de información y sentimiento- por parte de cada uno de los ponentes. Al final, leyó el texto de la declaración de hija predilecta.

Extracto del Acta del Excmo. Ayuntamiento de Huéscar en donde se nombró  HIJA PREDILECTA DE LA CIUDAD DE HUÉSCAR A DOÑA PAQUITA BUSTOS JIMÉNEZ (23-02-2001)

“Sometido el asunto a votación se aprueba por unanimidad de los asistentes (trece de los trece que legalmente componen la corporación) el siguiente dictamen:”

 

Esta Corporación Municipal, como portavoz de los sentimientos del pueblo de Huéscar, y a fin de destacar los valores humanos, que son el fundamento moral de nuestra sociedad, y el servicio prestado, quiere rendir hoy un merecido homenaje de admiración y respeto a D. María Francisca Bustos Jiménez.

Desde su juventud fue Dª Paquita una mujer moderna, valiente, decidida, de ideas claras, segura de sí misma y de sus posibilidades, adelantada a lo que era común en las mujeres de su tiempo. Sus padres le habían proporcionado las mismas posibilidades de formación que a los hijos varones. A su inteligencia, evidenciada en tantas ocasiones, unía una admirable capacidad de trabajo y una voluntad que la hizo sobreponerse a las situaciones difíciles y a las circunstancias dolorosas.

Licenciada en Farmacia y en Ciencias, Maestra de Enseñanza Primaria y Profesora de Matemáticas, Directora del Colegio «Natalio Rivas», profesora y maestra, supo armonizar su quehacer de farmacéutica y su vocación a la enseñanza en una única tarea de servicio abnegado y generoso al pueblo, y lo asumió con entereza y grandeza de alma, sin dejar de lado sus deberes familiares de esposa y madre.

La formación privilegiada que recibió en su juventud la devolvió con creces a los demás, haciendo partícipes de ella a muchas generaciones de jóvenes de la Comarca.

Fue correcta, incansable y eficaz, tanto en la farmacia como en el aula, curando las dolencias del cuerpo y remediando las necesidades culturales y formativas de las mentes. Ni la rindió el trabajo ni la doblegó el sufrimiento, venció a la vida con el ánimo sosegado de quien sabe que actúa correctamente y que no hay mayor satisfacción qué la del deber cumplido y la obra bien hecha.

Es justo que Huéscar reconozca públicamente las cualidades y virtudes de Dª. Paquita, tantas veces demostradas, y los servicios prestados al pueblo, y rinda un homenaje sentido y profundo a esta mujer que es paradigma y modelo de tantas que viven y luchan entre nosotros calladas y silenciosas. En ella están representadas las mujeres oscenses de ayer y hoy.

Dª. Paquita Bustos, mujer serena y fuerte, comprometida y auténtica, profesional y humana, es una mujer de gran categoría espiritual que cuenta con la respetuosa admiración de quienes la conocen. Huéscar siente el orgullo de contarla entre sus hijas más preclaras.

Por todo ello, esta Corporación Municipal, en reconocimiento a sus muchos méritos personales y profesionales, tiene la satisfacción de nombrar a DOÑA MARIA FRANCISCA BUSTOS JIMENEZ HIJA PREDILECTA DE LA CIUDAD DE HUÉSCAR.

Publicado en Minerva. Revista de Educación, número 5