Juan José Poveda Rodríguez fue alumno de la escuela de don Pascual. Trabajó en la almazara y fue el encargado, con su familia, de llevar el salón de bodas de la calle de las Francesas, tras el cierre de la escuela
Dibujo de la escuela de Don Pascual, por Francisco García de la Serrana, en 1996Salón de bodas en la calle de las Tercias. Regentado por la familia Poveda Rodríguez. Fotografía de la familia
Junto a la escuela de don Pascual Dengra, en la almazara de la Tercia, trabajó Juan José Poveda
Un exalumno en la almazara de la Tercia del Duque
Juan José Poveda Lozano, nacido en 1929 (hijo de Florentino Poveda), fue alumno de don Pascual Dengra en la calle de las Francesas. Se casó con Pilar Rodríguez García.
Desde 1950, se encargó de la gestión de la almazara de la Tercia del Duque (cuyo propietario era entonces Rafael Jiménez Muñoz[1]).
Y, después, desde 1964, del salón de bodas que funcionó en la antigua escuela.
Cuando se jubiló, pudo comprar para su familia una casa en la calle Alhóndiga.
[1]Heredada la propiedad por su esposa Amparo Dueñas Guerrero, a través de su padre y de su abuelo, Fernando Dueñas López.
La casa de Juan José Poveda Lozano en la calle Alhóndiga (desde 1973)
La mitad izquierda de este edificio que hunde sus orígenes en los siglos XV y XVI. Que se construyó pegado a la muralla de la ciudad
La escalera principal de entrada al edificio. A la dercecha, la puerta que da acceso a la parte de la vivienda propiedad de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 Vistas desde la terraza de la casa, que estaba pegada a la muralla, y asentada sobre el cerro que rodeaba Huéscar. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025
La casa hasta 1860
Hasta 1860, la casa fue propiedad del duque de Alba (como otras propiedades de esa zona de Huéscar). En esta fecha, la vendió a un vecino de Huéscar. El administrador que llevó a efecto la venta, en nombre del duque, fue José López Revuelta (el padre de los López Carbonero).
En la escritura de venta, se describe cómo estaba pegada a la muralla de la ciudad.
Vistas desde la terraza de la casa, que estaba pegada a la muralla, y asentada sobre el cerro que rodeaba Huéscar. Se ve el descubierto de las casas que dan a la calle Barroeta. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025
La terraza
La terraza de la casa, que estaba pegada a la muralla, y asentada sobre el cerro que rodeaba Huéscar. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 Vistas desde la terraza de la casa, que estaba pegada a la muralla, y asentada sobre el cerro que rodeaba Huéscar. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 Vistas desde la terraza de la casa, que estaba pegada a la muralla, y asentada sobre el cerro que rodeaba Huéscar. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 Vistas de la terraza desde el interior de la casa. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 La ventana de la escalera y el arco de entrada. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 El primer tramo de escalera. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025 La mitad izquierda de la casa, de la calle Alhóndiga, nº 34. Residencia de los Poveda Rodríguez. Fotografía de Ramón Gómez Martínez, 2025