Dentro de la serie de publicaciones sobre la enseñanza media en Huéscar (1947-2000), presentamos este merecido y necesario homenaje a doña Mercedes de Abajo. Nos gustaría que se fuera completando con sucesivas incorporaciones de comentarios, recuerdos, experiencias, fotografías.
Fotografía de los profesores pioneros
En 1990, reunidos para celebrar la jubilación de doña Mercedes de Abajo Rivera. Los compañeros y amigos de siempre. Los veteranos profesores del Instituto Nacional de Bachillerato, después, IES La Sagra.

De izquierda a derecha: Carlos Sánchez Jiménez, María Belén Pena González, Rafael Mª Salido Cruz, Mª Dolores Pérez García, Mercedes de Abajo Rivera, Soledad Álvarez, Mª Ángeles Nieto. Delante, Mariano de Abajo.
En la fila de atrás: José Arenas, Manuel Gallardo Zafra, Rafael Díaz Jiménez, Joaquín de la Rosa.



Escritos sobre el Instituto (Colegio Libre Adoptado, Sección Delegada, Nacional de Bachillerato, La Sagra)
Por Mercedes Laguna
Doña Mercedes de Abajo llegó a Huéscar a principios de 1960. Venía con muchas ilusiones en su maleta, con grandes expectativas. Esperanzas todas sin rostro ni contornos, pero con un fondo de energía cordial que convertía cualquier situación complicada en un reto.
Se había casado en Madrid con un médico de Huéscar, un pueblo desconocido y lejano, sobre todo, que se parecía muy poco a Salamanca, donde se había trasladado la familia para que los tres hijos estudiaran Bachillerato. Y también era muy distinto —Huéscar, sus gentes y sus tierras, sus costumbres— al Madrid de la calle Claudio Coello y su entorno, en donde vivió con sus tíos al fallecer su padre. En Madrid, en la Universidad Central, estudió en la facultad de Filosofía y Letras, Geografía e Historia.
Cuando llegó a Huéscar, se convirtió desde octubre de 1960 en doña Mercedes. Y el “doña” no le vino ni por su marido, ni por sus propiedades, sino que fue titulada así —desde entonces— por ser docente. Comenzó a dar clases con su cuñada, Francisca Bustos Jiménez (doña Paquita) en el Colegio Libre Adoptado, que durante cinco años (1960-1965) tendría su sede en el antiguo cuartel (hoy, Escuela de artes) de la calle Morote, y, por la tarde, en las aulas del Grupo Escolar Natalio Rivas.
En 1965, pasaron al nuevo edificio que se había construido en zonas todavía rústicas, sin urbanizar, al final de la calle Calvo Sotelo (hoy, Avenida de Granada).
A principios de octubre de 1970, con la nueva ley de educación, con 10 años, ingresé como alumna en el Instituto, que era entonces Sección Delegada del Padre Suárez de Granada. Veníamos de los colegios del curso que entonces se llamaba cuarto de educación primaria (hoy sería 6º). Entre nuestras compañeras, había también chicas que habían terminado hasta sexto en el colegio, y, que, por el cambio de ley de educación, pasaban a 1º de Bachillerato elemental (para nosotras eran las mayores). Lo mismo ocurría con los chicos: hasta 4º de Bachillerato del curso 1974-75 no hubo un grupo mixto en el centro (había cuatro chicos en una clase de unos treinta alumnos). Fue un curso grato de recordar, nos llevábamos muy bien.
Aunque en el Instituto —aquellos años que recuerdo, sobre todo— el ambiente en las clases y el centro era agradable, nos sentíamos respetados y valorados por los profesores, por el personal de secretaría, y por nuestros compañeros.
El recuerdo de doña Mercedes de Abajo en ese ámbito de crecimiento personal y educativo irá siempre unido en mi experiencia a su capacidad para sacar de nosotros lo mejor, de la manera más delicada y transparente. Sus clases de Historia eran deliciosas. En primer lugar, porque era dueña de un discurso comunicativo elegante, que sugería y envolvía al mismo tiempo. Al salir de sus clases, estabas convencida de que lo habías comprendido todo, y de que no se te iba a olvidar. Preparar sus exámenes era siempre una tarea que llevaba tiempo porque querías demostrar que habías podido asimilar aquellas enseñanzas orales. Luego, el libro siempre defraudaba, porque no recogía todo lo que se había quedado pululando por la mente. Pero, al final, te dabas cuenta de que también habías aprendido a hacer la síntesis y a desarrollar el tema propuesto.
(Continuará)
Mercedes Laguna González

Pequeña biografía (por Gregorio M. Punzano)
Con motivo del el fallecimiento de Dª Mercedes de Abajo Rivera, Gregorio Martínez Punzano escribió la biografía que transcribimos a continuación:
PEQUEÑA BIOGRAFÍA DE MERCEDES DE ABAJO
Ha fallecido recientemente a la edad de 95 años quien fue profesora de Geografía e Historia durante toda su vida del IES La Sagra de HUÉSCAR, Dª. MERCEDES DE ABAJO RIVERA.
Dª. Mercedes, como se la conocía por todo el mundo, de origen burgalés, estudia Bachillerato en Salamanca y se licencia en la Universidad Complutense en la especialidad de Geografía e Historia. Por los avatares del destino conoce en Madrid al que después sería su marido, el médico oscense D. Francisco Bustos Jiménez. Tras su casamiento, se traslada a vivir a Huéscar, ciudad en la que desarrolló su magnífico magisterio y en la que deseaba que reposasen sus restos, como así ha sido.
En el año 1960, tras una convocatoria del Ministerio de Educación para la creación de Centros libres Adoptados, de cinco Centros para todo el país uno correspondió a Huéscar, porque había dos Licenciadas Universitarias; una en Ciencias, que era Dª. Francisca Bustos, y otra en Letras, que era ella. Así que este fue el origen de lo que actualmente es el IES LA SAGRA DE HUÉSCAR. Ni que decir tiene lo que ha supuesto y supuso este acontecimiento para toda la comarca. Son cientos y cientos de alumnos y alumnas los que desde hace sesenta años han podido estudiar y formarse en este Centro en aquellos tiempos tan difíciles, que de otra forma hubiese sido imposible.
En el año 1975 queda viuda con cuatro hijos pequeños, con su fuerza y valentía fue capaz de salir hacia adelante con su familia y su trabajo de una manera ejemplar.
Dª. Mercedes de Abajo fue uno de los principales pilares del IES la Sagra y también uno de los principales patrimonios que ha tenido este Centro en toda su historia. Su trato exquisito, su delicadeza, su fuerza y el cariño con el que trataba tanto a los compañeros y compañeras como a los alumnos y alumnas, no tienen parangón. A ella, los alumnos la nombraban como “doña”, con ese tratamiento tan reverencial que se tiene a quien se considera una segunda madre, o con el paso del tiempo, una segunda abuela.
En los últimos años se han celebrado muchas reuniones de las distintas promociones que han pasado por el Instituto como consecuencia de cumplirse los 25 años de su paso por el Centro, pues bien, el deseo unánime de todos los alumnos y alumnas era que asistiera “doña” Mercedes como invitada, ya que su presencia honraba y daba brillantez a dicha reunión, tal era el cariño que todo el mundo tenía por ella.
Descanse en Paz.
GREGORIO MARTÍNEZ PUNZANO (2 de octubre de 2020).

Recuerdos y experiencias
Comentarios
Alumno y alumnas del Colegio Libre Adoptado y del Instituto
Mercedes, he leído el escrito sobre Doña Mercedes de Abajo y tengo que decir que me ha emocionado, guardo un grato recuerdo de todos ellos pues fueron mis primeros profesores que además de enseñar la materia oficial, eran ocurrentes y transmitían una gran sabiduría, el trato era excelente, y se respiraba cordialidad por todas partes. No solo fueron profesores, además fueron amigos y grandes conocidos, entablándose Buenos lazos de amistad. Los recuerdo a todos con gran cariño.
Mª Luz Martínez Soriano
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Yo la tuve de profesora varios cursos, como profesora de Latín y de Historia. Ella fue la culpable de que a mí me guste tanto el latín.
En una de sus clases de Historia, nos preguntó en qué época nos hubiera gustado vivir, éramos todas niñas de unos trece años. Ante nuestras contestaciones, nos dijo que lo más importante era vivir en una época y en un lugar donde se valorara a las mujeres, que tuvieran libertad y no estuvieran sometidas a nadie. Eso era algo impensable en aquellos tiempos, década de los sesenta. Las veces que me he acordado de sus palabras en mi vida. Era una magnífica profesora y una persona adelantada a su tiempo, además de una magnífica y cariñosa persona.
Mª Ángeles Sánchez Jiménez
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Estuve de alumno con Mercedes de Abajo en segundo y tercero de bachillerato, circa de 1.986. Nunca tuvo ni una mala palabra ni necesitó elevar la voz para mantener la atención del alumnado. Recuerdo sus explicaciones, por ejemplo, sobre la pirámide poblacional; me lo habían explicado antes y lo hicieron después, pero nunca con esa claridad. Exquisita en el trato, respetuosa, firme y no exenta de un fino sentido del humor. Además de Geografía e Historia enseñaba educación y respeto, que en estos tiempos se están perdiendo.
Joaquín de la Rosa Sánchez
| Comentarios sobre doña Mercedes de Abajo 29 al 31 de agosto de 2025 | |
| Julia Fernández Gutiérrez | ¡Bonitos recuerdos! |
| Mercedes Avellaneda | Qué buenos recuerdos |
| Juan Tomas Gilabert | Buena profesora. Yo guardo un gran recuerdo de ella. |
| Juan Miguel Garrido | Somos muchos los que la recordamos con cariño. |
| Pilar Dengra | Una excelente profesora y una gran persona, muy humana que supo transmitir sueños. Siempre la recordaré con mucho cariño. ¡Mi querida Dª. Mercedes! |
| Jose Luis Rodríguez | Muy buenos recuerdos del Instituto, y del profesorado. |
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