Lectores y embajadores del libro «Las familias y sus redes sociales. Casas, comercio, industria»
Inocencio Arias Llamas y Rafael Fernández Sánchez.
En la casa de la calle Mayor, nº 7 (antes, nº 3). En donde vivieron los abuelos de Rafael Fernández: María López Lefebvre y Juan Manuel Sánchez Carreño y sus hijos.
Y que, a finales del siglo XIX y principios del XX fue la sede del Registro de la propiedad de Huéscar, a cargo de su bisabuelo, Pedro López Carbonero.
Inocencio Arias Llamas vivió durante su infancia y juventud en Huéscar, en la calle del Carril, en la década del 40 y el 50. Su padre era notario.
Chencho Arias ha sido diplomático, en representación del gobierno español, durante la mayor parte de su vida laboral. Ahora, es embajador de Vélez-Blanco, de Huéscar y sus gentes, allá donde va.
El primer piso de la casa, con las baldosas hidráulicas que cubrieron el suelo en 1901, distribuidas en Huéscar, desde ese año, por la Sociedad Urbanizadora Oscense, creada por Pedro López Carbonero. En la foto, les acompaña Bruno Jiménez Cabrera, amigo desde la infancia