Un estudio de Miguel Ángel Gómez Martínez sobre la Guerra de Marruecos. Como protagonista, el joven bastetano Eduardo Gómez Romera, soldado de reemplazo que perteneció al Regimiento de caballería Villarrobledo. Eran los años 1924-1925.
El autor, Miguel Ángel Gómez Martínez, ha elaborado un estudio de investigación documentado hasta el mínimo detalle. Se ha servido de la prensa de la época, con la que se ha familiarizado hasta el extremo de enseñarnos a nosotros, los lectores, a mirar desde el punto de vista del contexto de aquella época.
Ha leído y releído libros y artículos, informes y expedientes, sobre la Guerra de Marruecos, en especial, sobre los años concretos en los que estuvo Eduardo Gómez Romera, y los ha repensado, en sus líneas y elementos fundamentales, para poder dar vida a los años y a los sucesos ya desaparecidos.
Además, este artículo de investigación histórica posee la característica especial de ser una indagación sobre la figura y la persona del abuelo del autor, quien participó de manera activa en la Guerra de Marruecos, quien trabajó con su padre y su hermano en la Azucarera de Baza en los años 30, hasta la guerra civil, y quien, se vio en la necesidad de volver a entrar en una guerra, la del 36, porque creía que era su deber y estaba preparado militarmente, y de donde ya no volvió. Hasta el punto de que a sus hijos solo les quedó de él un recuerdo borroso de los 2 y de los 4 años. Sus nietos solo tuvieron las preguntas y el deseo de conocer a su abuelo.
El escrito de Miguel Ángel Gómez Martínez consigue mirar con los ojos de aquellos soldados de caballería, sentir sus vivencias y experimentar los miedos de la tragedia, junto con las pequeñas y grandes alegrías de la supervivencia. Y, de esta manera, da cuerpo y alma al hombre que fue Eduardo Gómez Romera.





Para leer el artículo completo, en el número 2 de la Revista Molino de Papel:
