Enseñar a leer

Enseñar a leer

Enseñar y aprender a leer, ¿en la Universidad?

[…] En 2017, «La enseñanza de la lectura en la universidad» (Ramírez Leyva, 2017), ha hecho un repaso de las tendencias actuales, la lectura de textos académicos especializados, la promoción de la lectura por placer y de la lectura académica así como de diversas nuevas experiencias en distintas universidades, con la finalidad de que la lectura sea considerada una parte inherente del aprendizaje en el ámbito de la educación superior («las exigencias en este nivel educativo requieren lectores maduros que emprendan los procesos de comprensión, reflexión, pensamiento crítico, imaginación, creatividad y evocaciones para producir sentidos y significados, a partir de su patrimonio lingüístico, sus saberes, su información y sus experiencias propias» dice Ramírez Leyva).

Una vez constatada la importancia de la lectura, muy especialmente en el nivel universitario, en el que ésta adquiere características particulares (como hemos comentado, se espera que los alumnos lean de forma comprensiva y crítica, de manera que puedan construir nuevos conocimientos a partir de un juicio lógico, que les permita resolver problemas y tomar decisiones), el docente universitario debería desempeñar un importante papel como mediador de la comprensión lectora12.

Este papel adquiere especial relevancia puesto que los textos académicos y científicos a los que los alumnos se enfrentan en este nivel educativo suelen derivar de textos que no han sido escritos para ellos, sino que han sido pensados para conocedores de determinadas líneas de pensamiento, en otras palabras, para expertos. Por tanto, el alumno ya universitario debe llevar a cabo prácticas que no conoce al incorporarse a ese nivel de estudios. Es entonces cuando es primordial que los docentes, que son expertos en una disciplina y conocen a los autores y sus teorías, asuman un papel de guía para sus estudiantes; su apoyo debe ir desde enseñarles cómo pueden obtener y usar la información, a la recomendación de lecturas, la realización de seminarios o la enseñanza de herramientas para desarrollar su pensamiento de manera que puedan realizar las funciones de análisis y de síntesis que se exigen en la universidad. Para todo ello, el profesorado debe también tener suficiente formación en el conocimiento de las estrategias metodológicas adecuadas para el logro de estos procesos de enseñanza y de aprendizaje (Vidal-Moscoso y Manríquez-López, 2016). Es importante que alumnos, docentes e instituciones se comprometan con esta tarea y, asimismo, que estas últimas apoyen la labor docente con acciones que promuevan que se alcancen estos objetivos.

Decía Maria Aurelia Capmany (1918-1991), novelista, dramaturga y ensayista de cuyo nacimiento se cumple el centenario el próximo mes de agosto, que «enseñar literatura no es suministrar un inventario de nombres y títulos, sino hacer que se abran los ojos y tratar de seducir al nuevo habitante de la ciudad de los libros con nuevos valores».


Referencias:

Ramírez Leyva EM. La enseñanza de la lectura en la universidad. México: Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información; 2017.

Vidal-Moscoso D, Manríquez-López L. El docente como mediador de la comprensión lectora en universitarios. Revista de la Educación Superior. 2016;XLV(177):95-118.

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GUARDIOLA E, BAÑOS J. Enseñar, y aprender, a leer ¿en la Universidad?. Revista de Medicina y Cine [Internet]. 15 Jun 2018 [citado 8 Dic 2018]; 14(2): 71-73. Disponible en: http://revistas.usal.es/index.php/medicina_y_cine/article/view/18496
Competencia comunicativa